domingo, 1 de julio de 2012

NUESTRO FOLCLOR HUILENSE



 El Sanjuanero, genial aporte al acervo melódico nacional, del compositor huilense Anselmo Durán plazas, al cual convirtiéndolo en una modalidad independiente en los ritmos colombianos siguieron muchos compositores regionales, es un bambuco diferente a los bambucos de ventana de los paisas, los de chirimía del Cauca, Chocó o Nariño. Tiene familiaridades con el Bambuco Fiestero acostumbrado en todo el Tolima grande, pero se distingue de él, por sus modos rítmicos y efectos percusivos procedentes del Rajaleñas.Como baile, romántico, aéreo, cargado de emociones, es una escenificación del proceso de conquista de la bailarina, por un enamorado galante, orgulloso de su porte y cortés. En su ejecución, desde cuando fuera creado como coreografía y argumento amoroso por Inés García de Durán, quien combinó elementos de bambuco tradicional y de la danza clásica, se han distinguido figuras que dejaron recuerdo imborrable de su paso por los escenarios de la fiesta huilense, como los bailarines Cesar Marino Andrade, quien ya celebra sus Sampedros en el Cielo y merece comentario aparte; Vicente Huergo, Edgar Valenzuela “Chacatán”, Jairo Sánchez, Tony Arbeláez, el inolvidable Marlio Rojas, Ramiro Ramos, a quienes han seguido en su imperio, nombres como los de Arlex y James Amézquita o Alberto Varón. Uno de los mejores bailarines de la historia del Sanjuanero, fue en sus primeros años, un caballero de gran ingnio, inmensa simpatía, cortés y amante de las cosas de esta tierra: César Marino Andrade, en honor de quien fue organizado por la Secretaría Departamental de Cultura, uno de los encuentros departamentales de Danza.




Su estilo, aéreo, depurado y varonil, daba fuerza e interés a la propuesta de conquista galante, que cuenta como historia poética y hermosa, la coreografía originaria de Inés García. Durante muchos años, su sanjuanero fue considerado de una maestría impecable y difícil de igualar, e influyó notoriamente en los estilos personales de bailarines considerados también como leyendas, casos los de Tony Arbeláez, hoy uno de los escenógrafos y diseñadores de carrozas del festival, Vicente Huergo, Jairo Sánchez o José María “Chepe” Falla.


Han aportado por su estudio leves transformaciones estilísticas y mejoramientos de técnica, Raquel Ercole, quien logra una ejecución aérea y elegante si lo recordamos bien, en una película costumbrista de Los Tolimenses, que llevaba por título “Y la Novia Dijo” y el coreógrafo Humberto Garzón Casas, quien trabajará su primera danza con la misma Raquel y cuyos estudios de movimiento, dieron como producto ese sanjuanero cargado de poesía y expresión dramática, que puso a aplaudir de pie al público del Coliseo Alvaro Sánchez Silva, cuando se lo mostró a modo de propuesta expresiva, a mediados de la década de los noventa, en interpretación de una pareja integrada por Leidy Yurena Gómez, quien llegaría en 1999 a ser Reina Departamental del Bambuco y Diego Narváez, ,jóvenes danzarines de su escuela, con el fondo de Cuando Retumban las Tamboras, de José Miller Trujillo, en arreglo de Juan Pablo Vanegas.


Un interesante trabajo documental sobre sanjuanero, basado en entrevistas a bailarines y coreógrafos, investigación dedicada y seria es el texto Génesis y Evolución del Sanjuanero Huilense, escrito recientemente por Alvaro Trujillo Cuenca, con quien compartimos, algunos puntos de vista.




























LOS RRAJALEÑEROS:





 


 

 Historia del Sanjuanero Huilense

Es la melodía, sagrada del Reinado del Bambuco. Compuesta su música en 1936 por el maestro Anselmo Duran Plazas, es una variedad del Bambuco. La letra es de Sofía Gaitán Yanguas. En el año 1938, fue estrenado oficialmente en el Capitolio Nacional. La primera grabación discográfica fue realizada por el dueto Garzón y Collazos en la década de los anos 50. La coreografía es obra de la folclorista Inés García de Duran, quien con este trabajo hizo un gran aporte al folclor regional.

Antecedentes
El sanjuanero fue compuesto a principios de 1936 y tocado por primera vez en un paseo que la Murga Femenina Huilense, dirigida por Anselmo, hizo a la finca de Buen avista, de propiedad hoy de don Alfonso Gutiérrez, entonces de Álvaro Reyes Elisechea.

Formaba parte de la estudiantina como tañedora de tiple la entonces señorita Sofía Gaitán Yanguas, hoy señora de Reyes. Esa niña, después de tocar, lo que hoy consideramos como el autentico " aire del Huila", propuso se le acomodara a esa música una letra apropiada, la que ella misma elaboró no sin la ayuda de las demás compañeras.

El 12 de junio de 1936, víspera de la fiesta patronal de Gigante (población del Huila), la Banda Departamental presentó por primera vez en la patria de Francisco Eustaquio y José Maria Álvarez esta obra entre el aplauso y la complacencia de todos.

"Sanjuanero" es el nombre de un género de música huilense vaciado en los moldes del Rajaleña. El de Anselmo Durán no lleva un nombre especial sino genérico de el Sanjuaneño. Pero tiene un subtitulo, el de joropo huilense.


Coreografía
Figura 1. La Invitación
Originalmente el varón tomaba su pareja de la mano y con paso seguro la conduce dando la vuelta al tablado para iniciar el baile, soltándola al dar la dama un giro; actualmente se ejecutan tres propuestas, la primera de ellas: Tomada de la cintura y salida; Tomada de la mano y salida; Invitación con vuelta alrededor de la pareja y salida en paso caminado.

Figura 2. Los Ochos
Adoptan dos formas fundamentales, la primera consiste en que con paso caminado sin darse la espalda trazan con sus pasos dos círculos que se encuentran en el centro formando la figura del número ocho. la segunda propuesta en que partiendo del centro los bailarines describen cada uno, ochos completos que se superponen (adornan con giros ).

Figura 3. Los Coqueteos
Consiste en la representación de una velada propuesta que es rechazada por la bailarina a través de una mímica de miradas de picardía, levantamientos de las faldas hasta la altura de la pantorrilla acompañados de uso del sombrero que quita de la cabeza del parejo para ocultar sus rostros de un supuesto beso, luego levantándolo, mostrándolo a los circunstantes y ejecutar un pausado giro, durante el cual lo pasa bajo la barbilla de su compañero colocándolo nuevamente y mientras toman por un extremo el pañuelo rabo de gallo que el bailarín lleva al cuello y ahora sujeta por la punta opuesta, quedan los dos después de un medio giro, frente a frente terminando con uno o dos cruces bajo el pañuelo.

Figura 4. La Arrodillada

El parejo coloca una rodilla en tierra y ella con suavidad (sin soltar ninguno de los dos el pañuelo), ondean la falda y en puntas de pie con paso arrastrado da una vuelta entorno durante ocho compases al último de los cuales culmina con un giro y acercamiento de caras en simulacro de un beso, el bailarín se levanta y los dos se cruzan tomados de sus puntas del pañuelo rabo de gallo y avanzan bambuqueando mientras ella se envuelve alrededor de la cintura en dos o tres giros. (saltando)

Figura 5 . Levantada de Pie
En paso de trencillo consiste en tres pasos bambuqueados seguidos de otro del cual los dos al tiempo y ella con quiebre de cintura y cierre completo en medio de la falda, salta levantando el pie derecho con la punta del pie curvada hacia abajo; en la levantada doble se repite en la figura anterior con levantadas alternativas tanto del pie derecho como del izquierdo hasta la cuenta de ocho compases; en el último, durante un giro rápido ella le quita el sombrero y huye hasta el extremo del escenario quedando los dos frente a frente. (El conteo para levantar el pie se inicia hacia el lado derecho). Paso saltado. Paso Básico.

Figura 6. La Arrastrada del Ala
Ubicados en el extremo del escenario ella cubriéndose el rostro con el sombrero se contonea graciosamente, luego lo arroja al suelo de tal modo que quede boca abajo, retrocede, en pasos largos y alternativos iniciados con el pie derecho para regresar y colocando la punta del pie sobre el ala, en la primera ocasión, lo pica para en la segunda, atraerlo hacia sí tres veces mientras el parejo con pasos similares retorna y hace el ademán de querer recogerlo, la mujer procede para iniciar con el parejo un ocho en cuyo centro levanta del piso el sombrero. Paso saltado

Figura 7. El Secreto
El paso caminando en rutina del bambuco se cubren el rostro con el sombrero que ella sostiene por la copa con una postura especial de la mano derecha, él le murmura al oído, asombrada ella, de la audacia de la propuesta, le rechaza separándose en un ágil y largo paso, muestra la pantorrilla seguida de un signo negativo con el índice de la mano derecha mientras con la mano izquierda se golpea el codo, los ojos muy abiertos y asombrados, el juego continua con adornos de pareja.

Figura 8. Salida Final
Comienza con paso largo bambuqueando; los intérpretes se desplazan unidos por la cintura y con la mano libre toman los extremos del pañuelo rabo de gallo, amaqueándolo hacia delante sobra sus cabezas en una vuelta completa al escenario, que bien calculada, terminan precisamente los dos sonrientes cara al público. (Paso saltado).



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